domingo, 9 de noviembre de 2014

Narradores y focalizadores






A)     Lea el cuento  "El Buitre" de Kafka, y cambie el narrador. (Usar narrador externo, en tercera persona)

El Buitre


Un buitre le picoteaba los pies. Había conseguido desgarrarle los zapatos y las medias, y ahora le picoteaba los pies. El animal repetía el procedimiento,  tiraba un picotazo, volaba en círculos inquietos alrededor y luego continuaba con su obra. Un señor que pasaba por el lugar se detuvo, observo por un rato e intrigado preguntó a la victima de ese pajarraco:
-¿Por qué lo tolera?
-Estoy indefenso-contestó y se encogió de hombros- vino y comenzó a picotearme, yo lo quise espantar y hasta pensé en torcerle el pescuezo, pero estos animales son muy fuertes y quería saltarme a la cara. Preferí sacrificar los pies; ahora están  casi hechos pedazos.
El hombre le aconsejó que no se dejara atormentar, que con un solo tiro el buitre desaparecería.
-¿Le parece?- contestó pensativo- ¿Quiere encargarse usted del asunto?
-Encantado- contesto el señor-; no tengo más que ir a casa a buscar el fusil, ¿puede usted esperar media hora más?
-No sé- respondió, pero una mueca de dolor cruzo por su rostro y se paralizó por un instante; luego añadió- Por favor, pruebe de todos modos.
El Buitre había escuchado tranquilamente el dialogo de estos dos caballeros y había dejado errar la mirada entre el señor y su víctima. El pobre mártir vio que el pajarraco había comprendido todo, observó como el ave se alejó un poco, retrocedió para lograr el ímpetu necesario y como un atleta que arroja una jabalina encajó el pico profundamente en su boca, el hombre cayó de espaldas y en ese momento su rostro se relajó y  reflejó una sensación de liberación. Su sangre colmaba todas las profundidades e inundaba todas las riberas, el buitre irreparablemente se ahogaba.

B)      Lea el cuento “Comunidad” de FranzKafka, y luego reescríbalo desde el punto de vista del sexto personaje.

Comunidad



Son cinco amigos. Una vez salieron, uno tras otro, de una casa. Se colocaron en línea, junto a la puerta de la calle y la atención de la gente comenzó a centrarse en ellos, los señalan y dicen “ahí van los cinco”.  No recuerdan que esto ya sucedió antes y que solían decir “ahí van los seis”
Desde entonces viven juntos y tendrían una existencia pacifica si no fuera por mí. No les hago nada, hace tiempo que dejé de intentar que recordarán ese pasado que borraron pero, aun así, les resulto fastidioso y eso ya es bastante. No entienden por qué me meto por la fuerza donde no quieren saber de mí, pero yo sí quiero saber de ellos.
No me conocen, o eso creen, y no me quieren aceptar.  Ellos tampoco se conocían de antes, y si vamos al caso tampoco lo hacen ahora, o no como solían hacerlo. Sé que lo que se admite y  es posible entre ellos no se admite ni es posible conmigo.  ¿Cómo explicarles que ese permanente estar juntos tiene (o tenia) una razón, un sentido?  
Ellos ya están juntos y van a continuar así. No me explican el por qué no me quieren, y sé que ni ellos mismos lo saben. No se molestan en darme explicaciones porque eso significaría aceptarme en su círculo. No me aclaran nada y simplemente me rechazan. Me alejan a codazos, pero regreso, insisto, quizá algún día recuerden que solíamos ser seis.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario