lunes, 24 de noviembre de 2014

Ejercicio de revista dominical

Consigna: Escribir un artículo para la revista dominical de un diario nacional, sobre el tema "los argentinos  y el automóvil" en donde debe demostrarse que los argentinos son poco estrictos en el cumplimiento de las normas de tránsito.

Argentinos al volante


Los accidentes de tránsito son la principal causa de muerte en menores de 35 años, estos accidentes producen la muerte de 22 personas por día, 628 muertes mensuales y más de 120.000 heridos por año; así lo informa la Asociación Civil “Luchemos por la vida”. Al ver estas cifras nos preguntamos cuál es la causa ¿los argentinos manejamos mal? ¿Desconocemos las normas de tránsito o simplemente no las cumplimos?

De acuerdo a una encuesta realizada en el 2001 los argentinos manejan mal, pero no les importa, es decir, saben que el uso de cinturón de seguridad es obligatorio, que no se debe pasar el semáforo en rojo, conducir después de haber ingerido bebidas alcohólicas o que no hay que hablar por celular  mientras se maneja. Saben, que la principal causa de los accidentes es la falta de respeto a las normas de tránsito, pero aun así al momento de conducir todo esto se olvida, ya sea porque estamos apurados, estresados o en constante tensión.

Otro rasgo a destacar es que la mayoría de las personas encuestadas delegan la responsabilidad en “el otro”. Es común, por ejemplo, que un peatón se queje de la velocidad de un vehículo, de que haya pasado el semáforo en rojo, o que el conductor esté hablando por celular, pero este mismo peatón no cruza la calle por la senda peatonal o no espera que el semáforo esté en verde para cruzar, “la culpa” siempre está en los demás, y esto es justamente lo que impide la autocrítica, ya que al delegar la responsabilidad nos vuelve incapaces de modificar nuestra conducta “el otro tiene que cambiar, no yo”
¿De qué sirve ser conocer las normas de tránsito si las mismas no se respetan? Cuando sucede un accidente grave la mayoría exigimos mayores controles, pero cuando se comete una infracción nueve de cada diez personas pagaría una coima para evadir una multa. ¿Cómo podemos pretender que se respeten estas normas si no se exige su cumplimiento?

Creo firmemente que el cambio tiene que empezar por uno mismo, que es necesario distinguir qué es lo que hacemos mal, como conductores y como peatones, y en base a esto modificar nuestra conducta para así evitar la mayor cantidad de accidentes posibles ¿si no nos cuidamos a nosotros mismos quién lo va a hacer? Por otro lado, este cambio no debe dejarse únicamente a los individuos sino también a los organismos de control quienes deben educar a la sociedad en materia de seguridad vial, mostrar cuáles son las consecuencias que el incumplimiento de estas normas trae, no solo en lo físico sino también en lo económico, las multas e incluso la pérdida del registro.

El tránsito es un sistema que hacemos entre todos, en el que interdependemos unos de otros.
La vida es única e irrepetible. Más allá de la responsabilidad de "los otros", cada uno puede salvar una vida. ¡Tal vez la propia!
Asociación Civil Luchemos por la vida.


Depende únicamente de nosotros que el número de víctimas disminuya, no podemos depender de los otros, cada uno es responsable de su seguridad.

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