Consigna: Escribir un artículo para la revista
dominical de un diario nacional, sobre el tema "los argentinos y el
automóvil" en donde debe demostrarse que los argentinos son poco estrictos
en el cumplimiento de las normas de tránsito.
Argentinos al volante
Los accidentes de tránsito son
la principal causa de muerte en menores de 35 años, estos accidentes producen
la muerte de 22 personas por día, 628 muertes mensuales y más de 120.000
heridos por año; así lo informa la Asociación Civil “Luchemos por la vida”. Al
ver estas cifras nos preguntamos cuál es la causa ¿los argentinos manejamos
mal? ¿Desconocemos las normas de tránsito o simplemente no las cumplimos?
De acuerdo a una encuesta
realizada en el 2001 los argentinos manejan mal, pero no les importa, es decir,
saben que el uso de cinturón de seguridad es obligatorio, que no se debe pasar
el semáforo en rojo, conducir después de haber ingerido bebidas alcohólicas o que
no hay que hablar por celular mientras
se maneja. Saben, que la
principal causa de los accidentes es la falta de respeto a las normas de
tránsito, pero aun así al momento de conducir todo esto se olvida, ya sea
porque estamos apurados, estresados o en constante tensión.
Otro rasgo a destacar es que
la mayoría de las personas encuestadas delegan la responsabilidad en “el otro”.
Es común, por ejemplo, que un peatón se queje de la velocidad de un vehículo,
de que haya pasado el semáforo en rojo, o que el conductor esté hablando por celular, pero
este mismo peatón no cruza la calle por la senda peatonal o no espera que el
semáforo esté en verde
para cruzar, “la culpa”
siempre está en los demás, y esto es justamente lo que impide la autocrítica,
ya que al delegar la responsabilidad nos vuelve incapaces de modificar nuestra
conducta “el otro tiene que cambiar, no yo”
¿De qué sirve ser conocer
las normas de tránsito si las mismas no se respetan? Cuando sucede un accidente grave la mayoría
exigimos mayores controles, pero cuando se comete una infracción nueve de cada
diez personas pagaría una coima para evadir una multa. ¿Cómo podemos pretender
que se respeten estas normas si no se exige su cumplimiento?
Creo firmemente que el
cambio tiene que empezar por uno mismo, que es necesario distinguir qué es lo
que hacemos mal, como conductores y como peatones, y en base a esto modificar
nuestra conducta para así evitar la mayor cantidad de accidentes posibles ¿si
no nos cuidamos a nosotros mismos quién lo va a hacer? Por otro lado, este
cambio no debe dejarse únicamente a los individuos sino también a los
organismos de control quienes deben educar a la sociedad en materia de
seguridad vial, mostrar cuáles son las consecuencias que el incumplimiento de
estas normas trae, no solo en lo físico sino también en lo económico, las
multas e incluso la pérdida del registro.
El tránsito
es un sistema que hacemos entre todos, en el que interdependemos unos de otros.
La vida es
única e irrepetible. Más allá de la responsabilidad de "los otros",
cada uno puede salvar una vida. ¡Tal vez la propia!
Asociación
Civil Luchemos por la vida.
Depende únicamente de
nosotros que el número de víctimas disminuya, no podemos depender de los otros,
cada uno es responsable de su seguridad.
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