lunes, 24 de noviembre de 2014

Ensayo final. Nuevas tecnologías y control social

Consigna

Escribir un ensayo breve  que plantee una reflexión en torno de un  tema seleccionado entre las opciones trabajadas durante el cuatrimestre. El texto debe plantear un problema sujeto a debate y definir una posición personal respecto de él, que se sostendrá a través de argumentos.

El estilo del ensayo deberá tender no solo a persuadir o instalar una convicción en los lectores sino también a producir placer estético.


Nuevas Tecnologías y Control Social.
“Hasta que no tengan consciencia de su fuerza, no se rebelarán, y hasta después de haberse rebelado, no serán conscientes. Éste es el problema"
1984, George Orwell
¿Qué estás pensando?
Cuántas veces un amigo, un compañero de trabajo o un familiar nos hizo esta pregunta  en el momento en que estamos absortos en nuestros pensamientos y al oírla nuestra reacción  inmediata fue sacudir la cabeza y contestar con un simple “nada”.

Pero cuando esta pregunta aparece en una red social, en la seguridad de nuestro hogar, en la pantalla de un monitor  nuestra respuesta cambia completamente, más de uno la recibe con una emoción desmesurada, mueve los dedos tan rápido como puede y responde, no sólo qué están pensando, sino también qué están haciendo, con quién e incluso, cómo se sienten, y si está acompañado de una fotografía que ilustre el momento, mucho mejor.

Qué tienen estas redes sociales: Twitter, Facebook, Tumblr, entre otras; que hace que quien las utilice se sienta libre de expresar “lo que piensa” de confesar amor, odio, pasiones, y contar anécdotas ¿Cómo se logró hacer público lo privado, y con qué fin? ¿Son las redes sociales un medio de control? ¿Pueden influir en quienes somos y qué pensamos?

Quizá definir a las redes sociales como un medio de control o vigilancia pueda resultar al lector exagerado, o dirán que esto depende del modo en que se utilicen las mismas, lo cierto es que su uso ha marcado un antes y un después en nuestra vida. Por lo tanto, es innegable el poder que ejercen: modifican hábitos, costumbres, influyen en el lenguaje y en la formación de la opinión pública.

Esta pregunta que podría parecer inocente, o el disparador perfecto para hacer catarsis cuando tenemos un mal día, es justamente lo que influye en qué decimos y cómo lo decimos. Esto basándonos en la cantidad de likes que recibe un “estado” o  los favoritos en un “tweet”, es decir funcionan como un reforzador positivo o negativo[1]. Basándonos en esto repetimos o no, ciertos estados, compartimos o no, ciertos pensamientos ¿Cuántas veces hemos puesto un “post” esperando que una persona en particular lo lea, o por el contrario evitar comentar o escribir algo por el miedo al qué dirán?

Según Elizabeth Noelle-Neumann la opinión pública es el resultado de la interacción entre individuos y su entorno social y para no encontrarse aislado un individuo puede renunciar a su propio juicio para lograr la integración. Este temor al aislamiento, afirma la autora, forma parte del proceso de opinión pública y este concepto tiene un vínculo estrecho con la sanción y el castigo.[2]

Dicho de otra forma este “¿Qué estás pensando?” Que podría leerse con un tono ameno cambia a un “¿Qué estás pensando?”  imperativo, es decir “¿Estás pensando lo que DEBERIAS pensar?” Ya que en el caso de que tus pensamientos no estén acordes con el “pensamiento dominante” corres el riesgo  de que te bloqueen, te insulten, te denuncien o lo que es peor, te ignoren. Es  decir, tu “¿Qué estás pensando?” está siempre condicionado.

Vigilantes, vigilados.


En el libro 1984 de George Orwell hay una organización ficticia denominada “La Policía del Pensamiento” que se caracteriza por arrestar a los ciudadanos que “piensan” en cosas que van en contra de las consignas del partido. Esta organización utiliza “tele-pantallas” con micrófonos integrados los cuales permiten a los Policías del Pensamiento escuchar las conversaciones privadas de las personas que se encuentran cerca de ellas. En este caso, El Partido obliga a los ciudadanos a poseer estos aparatos en sus casas y oficinas a fin de eliminar todo rastro de privacidad del individuo.

En la sociedad actual esta “invasión” a la privacidad es aceptada voluntariamente, nosotros mismos proporcionamos la información de que estamos pensando, estas “tele pantallas”, al igual que en la novela, se encuentra tanto en nuestras casas, como en las oficinas, gracias a la telefonía móvil, nos acompañan a donde quiera que vamos e incluso proporcionan información de dónde estamos y qué tecnología utilizamos, podemos ver en nuestros estados la leyenda  “enviado desde: Ia web, mi BlackBerry, Android, iPad… etc.” Y al momento de interactuar con un “amigo” estas tecnologías nos informa si el mensaje fue recibido, si ha sido leído y si hemos sido ignorados.

Podríamos decir que  nuestra sociedad es una sociedad de vigilancia o “sociedad panóptica” utilizando el termino introducido por Foucault en su libro “Vigilar y Castigar”. La sociedad panóptica, es un símil de una prisión ideada por Jeremy Bentham y Foucault lo retoma en su libro, según este autor el panóptico “es una construcción (…) donde cada prisionero es perfectamente individualizado y perfectamente visible, mientras que desde la celda, el reo no puede observar quien lo observa si es que, lo observa alguien” (M. Foucault, Vigilar y Castigar, 1980)

Es decir el individuo que forma parte de esta sociedad panóptica se sabe en un estado permanente de vigilancia y eso garantiza su control.  Relacionando esto con las redes sociales, todos los que hacemos uso de las mismas sabemos que toda información colgada en la red es observada por alguien, amigos, familia, e incluso desconocidos y el sabernos observados es justamente lo que funciona como filtro y medio de control.

Es común que, por ejemplo, cuando vamos a una entrevista de trabajo previo a la selección, la empresa para la cual nos postulamos, nos “agregue” a Facebook ¿Qué mejor forma de saber cómo va a ser un futuro empleado que saber cómo piensa?  Qué estados le dedicó a sus trabajos anteriores, a sus jefes. Qué mejor que Facebook para saber si este postulante es o no una persona “conflictiva”.
Al formar parte de esta sociedad panóptica no solo estamos siendo observados, sino que también podemos ejercer el acto de vigilar.

“Este panóptico, sutilmente dispuesto para que un vigilante pueda observar, de una ojeada, a tantos individuos diferentes, permite también a todo el mundo venir a vigilar al vigilante de menor importancia. La máquina de ver era una especie de cámara oscura donde espiar a los individuos; ahora se convierte en un edificio trasparente donde el ejercicio del poder es controlable por la sociedad entera.”
Michael Foucault, Vigilar y Castigar, 1980

Es decir en este “edificio transparente” que son las redes sociales, o las nuevas tecnologías podemos observar el “comportamiento” de nuestros ídolos del espectáculo, nuestros representantes políticos, nuestros amigos, familiares… etc. Un término que surgió con el uso de las redes sociales, y que está relacionado directamente con el tema de la vigilancia es “Stalkear” que viene del inglés “stalk” que traducido al español seria “acosar”, y se utiliza para referirse al acto de “visitar” o revisar, el perfil de alguien más con el fin obtener la mayor cantidad de información posible, espiando fotos, comentarios, publicaciones, fecha y hora de la última conexión e incluso el lugar donde se realizó la misma.

En otras palabras: observamos y estamos siendo observados constantemente.

Respecto a lo planteado hasta acá se podría contra-argumentar que esta vigilancia podría ser evitada al elegir no utilizar estas tecnologías, evitando así la invasión a la privacidad. Pero en este caso se corre el riesgo de perder otras oportunidades que brindan las mismas.  En el ámbito laboral, por ejemplo,  resulta obsoleto buscar trabajo en los clasificados de los diarios, para esto es indispensable tener cargado  el curriculum vitae en varias páginas de bolsas de empleo como: Buemeran, Zona Job, Computrabajo entre otras. En lo académico conveniente formar parte de por lo menos una red social para estar al tanto de las novedades que puedan surgir; y en lo personal el no estar al día con la tecnología puede significar el aislamiento.

Otro contra-argumento que podría plantearse es que no siempre las nuevas tecnologías sirven como medio de control, sino que por el contrario podrían servir para la “revolución”. Un ejemplo perfecto de esto sería “La primavera Árabe”, una serie de alzamientos populares en los países Árabes que tuvieron inicio en el 2010 y continúan hasta la actualidad. En estos alzamientos Internet jugo un papel fundamental, tanto por su velocidad (la posibilidad de enviar mensajes masivos en cuestión de segundos) como por su espontaneidad y la ausencia clara de liderazgo. Las nuevas tecnologías jugaron un papel tan importante que internet fue prohibido en Egipto junto con los teléfonos móviles. Pese a estos los egipcios supieron comunicarse a través de tecnologías más antiguas. Es decir, Internet no fue la causa principal de las revoluciones sino la miseria, la exclusión social, la falsa democracia, etc.

“Bajo el gobierno de una totalidad represiva, la libertad se puede convertir en un poderoso instrumento de dominación (…)
La libre elección de amos no suprime ni a los amos ni a los esclavos.”
Herbert Marcuse, El hombre unidimensional.

El hecho de que las redes sociales o internet hayan influido en las revoluciones no significa que el control social haya fracasado o que se haya podido evitar sino que esta tecnología permitió un cambio en la opinión pública. Y el control sobre las masas tomó otro punto de vista, es decir indicó a los integrantes de esta sociedad, dónde a qué hora y con qué fin reunirse.

Por otro lado podrían también mencionarse las ventajas que estos avances tecnológicos significaron a la seguridad de los individuos, es decir se pueden hallar personas perdidas gracias a la telefonía móvil, el GPS, cámaras de seguridad, etc. son sumamente importantes para resolver distintos hechos delictivos. Incluso el gobierno nacional admitió haber comprado equipos de última tecnología para espiar mails y llamados telefónicos para utilizarlos frente a delitos de envergadura nacional como el narcotráfico. Si bien es cierto que los avances tecnológicos pueden ser útiles en muchas ocasiones; nadie nos asegura, por ejemplo, que estos equipos no sean utilizados con otros fines. Es decir, elegimos perder nuestra intimidad con el fin de sentirnos más seguros.

Habiendo planteado esto concluimos que: las nuevas tecnologías, internet, redes sociales, teléfonos celulares , etcétera son mecanismos de vigilancia y al ser estos cada vez más sutiles e indispensables para la vida diaria ejercen cada vez más control sin que sus usuarios lo perciban.

Gracias a la inserción de estas tecnologías la línea entre lo público y lo privado es difusa y casi inexistente.

Las redes sociales ejercen en los individuos un control sobre lo que piensan, son premiados con “likes” o “favoritos” cuando sus pensamientos están acordes con el “pensamiento dominante” y logran así, conseguir mayor cantidad de “amigos” y “seguidores”. Cuando sus publicaciones  generan descontento son “sancionados” y así se logra regular la conducta de los integrantes de esta red social. Esta constante vigilancia, posible gracias a las nuevas tecnologías reemplaza progresivamente la coerción física como un medio para mantener el orden y la armonía de los individuos.







[1] En la psicología conductista, se llama reforzamiento al procedimiento mediante el cual la aplicación de un estímulo (llamado reforzador) hace que aumente la posibilidad de que una conducta se repita en el futuro.
[2] Extraído de VV.AA. El nuevo espacio público, Gedisa, Barcelona 1992 y Noelle- Neumann Elizabeth. La espiral del silencio. Opinión pública: nuestra piel social, Paidós. Barcelona, 1995 (capitulo 20)

Ejercicio de revista dominical

Consigna: Escribir un artículo para la revista dominical de un diario nacional, sobre el tema "los argentinos  y el automóvil" en donde debe demostrarse que los argentinos son poco estrictos en el cumplimiento de las normas de tránsito.

Argentinos al volante


Los accidentes de tránsito son la principal causa de muerte en menores de 35 años, estos accidentes producen la muerte de 22 personas por día, 628 muertes mensuales y más de 120.000 heridos por año; así lo informa la Asociación Civil “Luchemos por la vida”. Al ver estas cifras nos preguntamos cuál es la causa ¿los argentinos manejamos mal? ¿Desconocemos las normas de tránsito o simplemente no las cumplimos?

De acuerdo a una encuesta realizada en el 2001 los argentinos manejan mal, pero no les importa, es decir, saben que el uso de cinturón de seguridad es obligatorio, que no se debe pasar el semáforo en rojo, conducir después de haber ingerido bebidas alcohólicas o que no hay que hablar por celular  mientras se maneja. Saben, que la principal causa de los accidentes es la falta de respeto a las normas de tránsito, pero aun así al momento de conducir todo esto se olvida, ya sea porque estamos apurados, estresados o en constante tensión.

Otro rasgo a destacar es que la mayoría de las personas encuestadas delegan la responsabilidad en “el otro”. Es común, por ejemplo, que un peatón se queje de la velocidad de un vehículo, de que haya pasado el semáforo en rojo, o que el conductor esté hablando por celular, pero este mismo peatón no cruza la calle por la senda peatonal o no espera que el semáforo esté en verde para cruzar, “la culpa” siempre está en los demás, y esto es justamente lo que impide la autocrítica, ya que al delegar la responsabilidad nos vuelve incapaces de modificar nuestra conducta “el otro tiene que cambiar, no yo”
¿De qué sirve ser conocer las normas de tránsito si las mismas no se respetan? Cuando sucede un accidente grave la mayoría exigimos mayores controles, pero cuando se comete una infracción nueve de cada diez personas pagaría una coima para evadir una multa. ¿Cómo podemos pretender que se respeten estas normas si no se exige su cumplimiento?

Creo firmemente que el cambio tiene que empezar por uno mismo, que es necesario distinguir qué es lo que hacemos mal, como conductores y como peatones, y en base a esto modificar nuestra conducta para así evitar la mayor cantidad de accidentes posibles ¿si no nos cuidamos a nosotros mismos quién lo va a hacer? Por otro lado, este cambio no debe dejarse únicamente a los individuos sino también a los organismos de control quienes deben educar a la sociedad en materia de seguridad vial, mostrar cuáles son las consecuencias que el incumplimiento de estas normas trae, no solo en lo físico sino también en lo económico, las multas e incluso la pérdida del registro.

El tránsito es un sistema que hacemos entre todos, en el que interdependemos unos de otros.
La vida es única e irrepetible. Más allá de la responsabilidad de "los otros", cada uno puede salvar una vida. ¡Tal vez la propia!
Asociación Civil Luchemos por la vida.


Depende únicamente de nosotros que el número de víctimas disminuya, no podemos depender de los otros, cada uno es responsable de su seguridad.

Nuevas tecnologías y lenguaje

Consigna: Escribir un texto argumentativo que reflexione sobre el tópico tecnológico y el lenguaje a partir de una palabra o frase en uso:
·        
·         Me clavó el visto
·         Likear
·         Flashear
·         Retwitear
·         Etiquetar
·         Selfie
·         Stalkear

Me clavó el visto.

La llegada de las nuevas tecnologías, el avance de las comunicaciones, la aparición de las redes sociales, trajo consigo muchos beneficios: la posibilidad de reencontrarse con viejos amigos, conocer gente nueva, seguir páginas con contenido interesante, etc.

Pero también tiene sus cosas malas, he aquí una de las grandes tragedias que llegó de la mano de las nuevas tecnologías y las redes sociales: “El visto”, esta es una herramienta que implementó inicialmente Facebook, y consiste en avisarle al emisor de un mensaje si el mismo fue leído, de ser así, aparece una tilde junto a la frase “visto: fecha y hora”.

 Explicado de esta forma puede no parecer la gran cosa, y quizá una exageración de mi parte el tildarlo como una tragedia pero, ciertamente, esta “herramienta” le trajo a más de uno fuertes dolores de cabeza y varios golpes a su autoestima.

La pequeña leyenda debajo del mensaje enviado tiene tal poder, que a la acción de leerlo y no responderlo, se le dice “me clavo el visto”, como si se tratase de una puñalada certera al orgullo, ego, autoestima o corazón (para quienes son más románticos). Obviamente el visto tiene mucho más impacto en las relaciones de parejas, ya sea consolidadas o en el proceso de cortejo.

Para quienes reciben mensajes de admiradores/as “el visto” permite rechazar al emisor del mensaje sin necesidad de buscar interminables excusas, al clavar el visto dejamos claras nuestras intenciones: “leí tu mensaje. Te ignoro, no me interesa tener nada con vos”. Para la victima de este cruel acto, el visto, le permite ahorrarse varios minutos (u horas) pensando en miles de hipótesis que expliquen la ausencia de respuesta ¿Todavía no lo leyó? ¿Lo leyó y no puede responder? ¿Se quedó sin batería?

Con las parejas consolidadas “el visto” también surte efecto, ya que leer y no responder un mensaje indefectiblemente va a traer problemas. Hace poco la aplicación de mensajería instantánea Whatsapp implementó, al igual que Facebook, el notificar la recepción y lectura de un mensaje y en un poco más de una semana la doble tilde azul de Whatsapp, produjo la separación de un matrimonio árabe. En este caso, el marido solicito el divorcio, tras confirmar que su esposa no respondía los mensajes que enviaba, pero si lo hacía con sus amigos y familiares.

En conclusión, “clavar el visto” evita el engaño y el auto-engaño ¿y por qué esto es malo?

Hay una frase de Oscar Wilde que dice: “Cuando uno está enamorado, comienza por engañarse a sí mismo y acaba por engañar a los demás. Esto es lo que el mundo llama una novela.”


Al evitar de forma tan sencilla las mentiras, se anula casi por completo el drama y en consecuencia la novela. Lo cierto es que la sociedad en la que vivimos no está preparada para semejante nivel de sinceridad, o simplicidad. El drama es imprescindible de lo contrario la vida sería monótona y aburrida por eso a algo tan sencillo como ser ignorado se le asigna un término tan dramático como el de “me clavó el visto”, una acción tan simple como ignorar a alguien termina pareciendo un terrible acto de traición. Creamos drama donde no lo hay.

Diario de lector. Los oficios terrestres, Rodolfo Walsh.

Consigna: Elaborar un diario de lector sobre “Los oficios  terrestres” de Rodolfo Walsh


Esa mujer.


Comencé la lectura del libro un lunes alrededor de las 02 am, movida por la culpa sabiendo que en unos días el receso de invierno se termina y que debería entregar este trabajo.  Pese a estar medio dormida, el cuento me atrapo me resulta sorprendente como “Esa mujer” pudo despertar tanta pasión, tanto odio, tanta devoción incluso después de muerta.

Fotos.

Luego de terminar “Esa mujer” estaba más entusiasmada en continuar con la lectura por lo que comencé con el segundo cuento: Fotos. Lamentablemente, este texto no me atrapo en lo más mínimo, no entendía de que se trataba me aburrió; pese a esto hice un esfuerzo en terminar con la lectura pero me fue imposible, ni siquiera la culpa que sentí en un primer momento y que me llevo a comenzar el libro me ayudo a poder terminar este cuento, por lo tanto me rendí. Cerré el libro y me fui a dormir.

El soñador.

Este texto lo leí una semana después de haber iniciado el libro, en la sala de espera de una clínica mientras aguardaba mi turno para realizar un examen pre ocupacional. A diferencia de “Fotos” este cuento si logró capturar mi atención aunque no entendí del todo si lo que sucede es un sueño o si es realidad, supongo que esta fue la intención del escritor. Por otro lado tampoco me quedo claro el vínculo entre Juan y Ester. Al escribir estas notas estoy notando que hay varias cosas que no comprendí. De todas maneras me gusto y disfrute de la lectura; además  ayudó a que esas horas de espera no fueran tan pesadas.

Imaginaria.

Este texto está narrado en primera persona, es el monologo interno del protagonista, un soldado que está realizando el servicio militar que debido a esto tuvo que alejarse de su novia, y además es víctima de abusos por parte de sus superiores. Una noche estando de guardia, este soldado comienza a pensar en la posible infidelidad de su mujer y en esta cadena de pensamientos, o diálogos que mantiene con el mismo imagina de manera minuciosa como va a llevar a cabo su venganza contra el Coronel a quien (según mi interpretación) considera culpable de sus pesares, tanto de los malos tratos como de la posible infidelidad de su novia.
Me gustó fue un texto atrapante y  fácil de leer.

Irlandeses detrás de un gato.

Este texto cuenta la historia de un niño, El Gato O´Hara quien ingresa a un colegio y el primer día es retado por sus compañeros a pelear, El Gato pide posponer esta pelea y luego se niega a realizarla por lo tanto es perseguido y golpeado.
Este relato al igual que otros textos de este libro, me resultó confuso.

Corso

De los seis cuentos de este libro Corso, definitivamente fue el que más me gusto. No, no fue por su extensión.

El autor describe esta anécdota de tal forma que logró que me sintiese parte de ella, imaginé los festejos, los personajes que forman parte del relato y reí al imaginarme al pseudo hindú persiguiendo “al Ángel” por la travesura que hizo. 

¿Fin de los videoclubs?

En colaboracion con Rocio Moyano, Sofia Mazzarella y Florencia Coletto

1990: década polémica: hecho indiscutible. El apogeo de los videoclubs encuentra su lugar en aquel periodo. Susana se inició en la atmosfera de los videoclubs a comienzos de último decenio del siglo XXI. San Cristóbal, sede de Videocompu, ofrece  gracias a  su mixtura social una cartera de clientes de variada índole. Susana, quien  en compañía de una colega decidiera fundar Videocompu, nos facilita una porción de su perspectiva. La propuesta ha variado en sus formatos de acuerdo al desarrollo de los mismos: películas en VHS, DVD y Blue-Ray conviven hoy en el vasto repertorio que constituye la videoteca del local. Lo mismo sucedió con las consolas, los niños crecen, la industria de videojuegos también.

Susana es una mujer esbelta, de unos cincuenta y cinco años, su cabello rubio, prolijamente recortado, colorea su semblante. Al hablar ríe, ironiza y suspira al rememorar los vaivenes atravesados por lo que pareciera ser un hijo, más que un negocio. Videocompu no es una megaempresa, nada parecido: el equipo de trabajo se compone por su familia: padre, madre, hijo, y dos empleados jóvenes.  La construcción del espacio no es otra que la de un videoclub de los noventa: gigantografías de personajes de Disney y carteles de clásicos del cine contemporáneo cuelgan del techo; bateas interminables de DVDS, juegos de PC y  Playstation organizados por sección completan la escena. Pensar el espacio como un viaje en el tiempo implica pasar por alto la alteración de los formatos, no obstante la atmosfera permanece intacta. A decir de Susana, el trato con el cliente hace al oficio, el arte de la recomendación exige ciertos saberes y predisposición a la escucha activa que los servicios modernos no suelen integrar. He aquí un tema de debate: ¿Qué cualidades hacen de un servicio el mejor? Claramente no existe una respuesta certera, las apreciaciones respecto a las cualidades que debe reunir un buen servicio responden siempre a la subjetividad del entrevistado.  Las mencionadas por Susana son justamente las que le permitieron sobrevivir no solo a sus pequeños, grandes, e incluso, desleales competidores como Blockbuster o sus colegas vecinos; sino también a la vorágine de cambios tecnológicos que tuvo que atravesar durante estas dos décadas de servicio.

El cambio de siglo trajo aparejada, junto a sus diversas dificultades, esta idea de supervivencia. La competencia se tornó un tanto desleal, ya que dejó de ser entre pares; ahora los principales rivales estaban vinculados con lo masivo: cadenas  como Blockbuster o el mismo acceso a la televisión por cable, todo en el contexto de la fuerte crisis que atravesó el país durante el año 2001. Susana manifiesta que llevar las contrapartidas de una competencia de este calibre fue muy duro, sumado a que, cualquier acción colectiva por parte de los colegas del rubro en el perímetro de San Cristóbal, resultaba impensada dada la mala relación existente, que ni semejantes contratiempos lograrían revertir.

La crisis económica de 2001 implicó un quiebre, y serios problemas respecto al flujo de ingresos en todo tipo de comercios, y Videocompu no fue la excepción. Pero luego de una breve charla, uno podría decir con firme convicción, que Susana tiene aquello que se denomina “espíritu emprendedor”; rememora con cierta melancolía  la iniciativa, que consistió en fomentar el consumo a través de promociones, entre las cuales la estrella fue el “5x5” que, como su nombre lo indica, ofrecía el alquiler de cinco películas durante cinco días a un valor de cinco pesos. Susana hace una pausa, reflexiona y comenta que posiblemente dicha promoción debió su éxito a la creciente necesidad de distracción mediante entretenimiento de quienes ya no podían acceder al pago de servicios de cable, o costear salidas como el cine o el teatro. Así se lo dejaron saber sus clientes, entre charla y charla, ya sea a través de encendidas quejas respecto de  la situación del país o en un tono más íntimo, con algo de vergüenza. El ingenio y perseverancia prevalecieron, y a pesar de la depresión económica que signó el primer decenio del 2000, el cierre de las sucursales de Blockbuster radicadas en Buenos Aires representó un alivio y una nueva posibilidad para Susana de posicionar su negocio.

Hoy Videocompu es el único sobreviviente de la zona, y si bien el futuro es incierto, nuestra entrevistada se permite también confesar un deseo; con convertir a Videocompu en un cineclub con bar, tal vez, si lograra resolver las trabas técnicas, burocráticas y legislativas. Por el momento apuesta a la melancolía de su clientela y a su capacidad de brindar lo que las grandes compañías han olvidado, el cine independiente y/o de autor, y la calidad no solo en imagen y sonido sino también en la personalización del servicio.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Aguafuerte: "Nuevas tecnologías y tipos sociales emergentes: el que cuenta sus problemas en Facebook"

En colaboración con Daniela Domleo

¿Qué estás pensando?



Quizás debería ser más selectiva con la gente que "admito" en mi Facebook. Tengo dos tipos de “amistades”: por un lado, los infradotados que utilizan esta página como un exhibidor de problemas domésticos y por otro,  los que creen que si no dan un reporte de todos los acontecimientos que surgen en su brillante, espléndida y excitante vida, estarían cometiendo un terrible acto de egoísmo.
           
El primer tipo -llamémoslo “los problemáticos”-,  podría describirlo como el que menos me molesta de los dos. Podría llegar a sentirme identificada en algún punto con algo en todo el listado de problemas que enumera a diario en su estado de Facebook. Sus quejas van desde un corte inesperado de luz hasta el tener que estar corriendo de un lado a otro para llegar a horario porque no tiene tiempo para sí. Yo pienso a veces, ¿No tenés tiempo para vos, pero tenés tiempo para publicarlo en Facebook?. Algunas cosas jamás las entenderé, evidentemente.
           
El segundo -llamémoslo “los narcisistas”-, es de los que más me irritan. Está compuesto por esas personas que se miran mucho al espejo, que publican su mejor foto -aunque eso implique suicidar fotográficamente a un amigo que está con ellos en el mismo retrato-, que siempre están felices y siempre tienen algo bueno para contar. ¿Acaso a esta gente no le pasa cosas malas y buenas? ¿Una de cal y otra de arena? ¿Siempre tienen el vaso medio lleno? ¿Nunca tienen ganas de que nadie, pero absolutamente nadie los moleste?

Como aquel cinco de agosto que Marina, mi “amiga” de Facebook  y miembro del grupo que anteriormente denominé  “Los problemáticos” publicó:

“Todo se termina... Menos lo que hay que corregirrrrr!!!!!!! Por queeeeee Diosssss????!!!!
Yo sabia que tenia que estudiar jardineria o corte y confeccion!!!!!
Sepanlo, mi hija va a ser bo-ti-ne- ra!
He dicho.”

Por más gracioso que resulte el contenido del estado de Facebook que publicó, no deja de ser un individuo que expresa todo o casi todo lo que le ocurre a través de esta red social. Allí, Marina les cuenta a sus amigos virtuales que tiene muchas correcciones pendientes –ya que es docente de profesión-  y termina con una conclusión acerca de la profesión que va a elegir para su futura hija.
En otra oportunidad, Marina publicó en su estado:

“MUNNNNDOOO CRRRRRUELLL!!!!
Por que no naci mishhhhonaria como para estar durmiendome una tremenda siesta con esta lluviaaaaa!!!!
O inteligennnnnte al menos para haber traido un paraguas en vez de estar empapandome como infelizzzzzzzzz!!!!!!!
Lpmqmp!!!! Ashhhudennmeee!!”

Allí, se muestra una clara posición de queja y reclamo para con la vida que le tocó vivir. Marina se encarga de resaltar su furia con cada letra repetida por palabra  mencionada. La exageración de lo que expresa da cuenta del filtro que no tiene. Como si fuese la única persona con problemas, ¿no? ¡Imagínense si todos publicáramos ese tipo de estados en Facebook! Además de aburrido sería insufrible, monotemático y patético.  Por eso celebro aquellos que traen al menos alegría o buenos chistes a esta perversa red social.



Noelia, sin lugar a dudas, pertenece al grupo de los narcisistas. Informa a todos sus "amigos" de absolutamente TODO lo que hace en el día. Aquí, unos ejemplos:

Miércoles 8 octubre 08 hs

"Buen día gente! a desayunar rapidito y a seguir estudiando. Hoy parcial"

Miércoles 08 octubre 12 hs

"si se te cola un flaco en la fila ... sacalo !! jaja ....grx a dios sentada en el bondi"

Jueves  de 9 octubre 09:10 hs

"traje los auriculares ..escuchando nueva identidad por parque vida 105.9 ... la radio que me hace bien"

Miércoles 08 de octubre 12:30

lindo almuerzo express con cucharita ...ja conocí a  los chinos !!

Miércoles 15 de octubre 17:00 hs

"2 do parcial aprobado  ... 9.50 !!! 0.50 menos x no interpretar bien la última pregunta :S .. a seguir trabajando !!"

Miércoles 15 de octubre 21 hs

“noche d mosquitos parte 1 ...ahora si a dormir !!”

Después de encontrar esto en mi inicio de Facebook, es inevitable preguntarme ¿Con qué necesidad? ¿Por qué tiene que contar todo lo que está haciendo?. Además no recibe likes ni comentarios, es decir, pasa totalmente desapercibida. ¿Será que utiliza esta red social como “diario íntimo"?. Aunque es ilógico, porque se supone que los diarios íntimos son privados, pero este tipo de gente hace pública su intimidad con alguna finalidad que desconozco.

Para finalizar esta breve pero concisa crítica, cabe destacar que se ha perdido en lo más profundo de nuestra sociedad la frase que solía decir mi abuela: “Si no tenés nada bueno que decir, no digas nada”, sabiendo que aquello viene acompañado de la insufrible falta de filtro que hoy nos aqueja.